La jornada cultural culminó con una violenta arremetida de la Policía forzando a los manifestantes a atrincherarse en la Universidad Central.

Una convocatoria de último momento a través de redes sociales congregó a cantantes, músicos, artistas plásticos y organizaciones estudiantiles en los alrededores de la Plaza Indoamérica, frente a la Universidad Central del Ecuador (UCE), en el centro norte de Quito.

Con la intención de desarrollar una jornada pacífica con tintes culturales, reconocidas personalidades de la escena musical ecuatoriana hicieron un llamado a manifestar la inconformidad contra las recientes políticas y medidas asumidas por el Ejecutivo.

Entre los asistentes destacaban Pedro Bonfim, fundador de la banda Lolabum; Shadito Mendieta, integrante de la mítica agrupación Rocola Bacalao y fundador de Shadito y su banda de Peluches; y Rafaela Valarezo, más conocida por su nombre artístico Rabia.

A pesar de la intensa lluvia, manifestantes y artistas consolidaron un frente unido en este espacio emblemático que ha sido escenario de varias proezas sociales a las que se sumaron tintes culturales y se cortó el flujo vehicular en la avenida América. La jornada estuvo acompañada de sesiones de poesía callejera, batucadas y agrupaciones instrumentales.

Lolabúm dio unas palabras antes de que los manifestantes iniciaran la medida de hecho

En una carpa que servía como centro de mando, grupos de indígenas utilizaron amplificadores e instrumentos para cantar en sus lenguas natales, demostrando su inconformidad con la realidad nacional. Simultáneamente, grupos de enmascarados coordinaron actos para dejar mensajes con pintura en calles y aceras, mientras bailarines descalzos se adueñaban del asfalto de la calle principal para interpretar sus coreografías.

Represión policial a artistas y manifestantes

El plantón pacífico transcurrió con normalidad hasta que operativos de la Policía Nacional se acumularon alrededor de la plaza, aumentando la tensión. Patrulleros y efectivos a pie, equipados con instrumentos antimotines, acorralaron a los manifestantes en todas direcciones.

Alrededor de las 17:00 se escuchó la primera detonación para dispersar a la multitud, a la que siguieron estelas de gas lacrimógeno y un coro de sirenas policiales, mientras los operativos móviles se tomaban la plaza. En contraste, algunos músicos continuaban interpretando cánticos y tocando instrumentos en símbolo de resistencia.

Muchos protestantes mostraron su malestar con representaciones pintorescas del presidente Daniel Noboa.

Sin embargo, minutos después, artistas y manifestantes abandonaron sus instrumentos y pancartas para evitar ser agredidos. Corrieron a resguardarse dentro de la Universidad Central y se atrincheraron frente al teatro universitario, donde las presentaciones culturales fueron retomadas. Incluso, hubo un momento en el que los uniformados arremetieron contra la entrada principal. Esto generó una reacción en los manifestantes, quienes arrojaron varios objetos en respuesta a la intervención policial.

La opinión de los artistas

En medio del desorden, Pedro Bonfim (Lolabum) declaró: «Vamos a resistir lo que podamos y como podamos», haciendo un llamado a toda la capital a defender desde este frente la lucha que llevan los pueblos de la provincia de Imbabura y el resto del país.

Este llamado fue replicado por Rafaela Valarezo (Rabia), quien agregó su inconformidad e indignación ante «la carencia de límites de las fuerzas públicas para reprimir el arte nacional». Ambos artistas estuvieron a punto de ser impactados por los proyectiles enviados por las fuerzas del orden, justo antes de que estas se retiraran.