María Emilia Sánchez, psicóloga clínica y candidata a Reina de Quito, presenta una iniciativa que vincula la nutrición física con la salud mental. Ella busca erradicar la desnutrición y los estigmas psicológicos en niños de zonas vulnerables.
A sus 25 años, esta psicóloga clínica y actual estudiante de dos maestrías —una en Psicología Clínica y otra en Neuropsicología— entiende que los problemas estructurales de Quito no se solucionan con caridad, sino con ciencia y estrategia. Su proyecto, «Mente Libre», nace de una observación clínica aguda.
Se percató que en los sectores vulnerables, el desarrollo infantil se ve frenado por dos enemigos silenciosos que rara vez se atacan en conjunto, los cuales son la desnutrición y el descuido de la salud mental.
Cuerpo sano, mente libre
La propuesta de María Emilia propone un modelo de intervención biopsicosocial que implica tanto ayudar en el entorno como en el mundo interior. Focalizado en el sur de Quito, específicamente en Quitumbe, Chillogallo y San Martín de Porres, «Mente Libre» parte de la premisa de que una mente sana no puede florecer en un cuerpo con carencias.
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El proyecto integra la entrega de micronutrientes y educación alimentaria con talleres psicoeducativos para padres, enfocados en el vínculo afectivo y la estimulación emocional.

La candidata busca romper el ciclo de pobreza mental y física, educando a las familias para que comprendan que nutrir a un niño implica alimentar tanto sus neuronas como sus emociones, garantizando así un crecimiento libre de estigmas y limitaciones cognitivas.
De la duda a la vocación
Lo que hace genuina la narrativa de María Emilia es su propia historia de conversión. Confiesa, con una honestidad desarmante, que en algún momento fue una escéptica de su propia profesión. No creía en la terapia hasta que un psicólogo transformó su vida, permitiéndole alcanzar su máximo potencial.
Esa experiencia personal es el motor de su lucha contra los estigmas; ella sabe lo que es vivir atada a angustias y lo liberador que resulta la salud mental. Esta vivencia la impulsó a escribir un libro, también titulado «Mente Libre», cuya venta servirá para autogestionar y financiar gran parte de su proyecto social, demostrando una capacidad de emprendimiento que complementa su perfil académico.

Tradición y compromiso profesional
Aunque su candidatura responde a una tradición familiar puesto que su abuela fue Reina de Riobamba y su hermana Señorita Confraternidad, María Emilia ha impregnado el certamen de un aire contemporáneo y laborioso. No ha dejado de atender a sus pacientes, manteniendo sus consultas en línea incluso durante la exigente concentración, lo que demuestra una ética de trabajo incansable.
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Para ella, el reinado es el puente perfecto para masificar herramientas de salud mental que, de otro modo, serían inaccesibles para el gran nicho de población que el sistema público no alcanza a cubrir. Su mayor miedo no es la competencia, sino que el tiempo no le alcance para ejecutar todas las metas que su visión profesional ha trazado para la ciudad.
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